X o subX contra X
Porque no dejamos las bragas bien puestas
y las lefas en sus sitios.
Parece que ahora a los poetas nos toca rasgarnos las vestiduras
como aquellas que en las coplas se rasgaban las venas a quejios.
Eso sí, con el toque underground de decir lo que parece incómodo
hasta que cansa tanto,
que se hace moda.
La pasión no puede ser igual a todas las personas,
nos es uno más uno son dos.
Vamos: bragas, piel, besos, caricias y depende del momento lascivo
lametones y espasmos.
Nunca calzoncillos, ni codos,
(curioso; así es que de calcetines ni hablamos),
alguna nuca y labios. Sí,
pero poca oreja y poco ojos.
Porque mirar, miramos, pero que nos miren…
es un verso saltado a propósito en el desvestirnos
con el foco mirando al otro u otra según el caso.
Arropándonos en esas sábanas de las que siempre hablamos
justo cuando el foco nos toca
mirando a nuestro lado.
Nouvel Viaje

Por ahora dejo todo:
Un embargo,
Una cima
Un techo y un suburbio.
Una mandolina agrietada
Una piruleta chuperreteada
Un racimo sin uvas
Y un tiesto vacío.
Un periodo sin tiempo
Un libro sin letras
Un decomiso sin relojes baratos
Y unos cuantos recortes sin juntar.
Un colagge sin partes
Una luz de linterna sin pilas
Unas cuantas velas apagadas
Y unas cuantas botellas a medio beber.
Varias resacas mal pasadas
Y un infortunio de remiendos baratos
Algún que otro consejo a tiempo
Y abrazos repartidos a sentimientos encontrados.
Unas cuantas sonrisas y des-sonrisas
Una ristra rastreada típica y única ala vez,
Un mundo tal y como estaba
Y un pasillo algo más limpio
Una manta a medio hacer y tantos recuerdos que…
Que…
que?
queee?!
Que creo que acabo de arrepentirme
¡Vuelvo a todo!
¡Esperadme, que llego!
Y nadie se olvide, aquí presente…
Un tipo de barrio.
Un saludo,
Y una invitación al encuentro
En este nuevo recorrido
emprendido
y del cual espero apearme
en algún que otro momento
acompañado habiendo y compartido asiento
Y conversaciones con otros tantos viajeros.
Paseando lunares

Detrás del guardarropas
escondimos el pasado
El neceser de unos labios furibundos
y las caricias dentellantes de las manos.
Hemos perdido la razón de ser.
La moda enclaustro la dicotomía del ser y siendo.
Seguimos rodando, furtivos, entre racimos.
Y de los retales sacamos ahora nuestras mejores galas.
Ya no hablamos de noches oscuras, ni sobremesas, ni siestas, ni…
El perro se nos escapo una mañana que salió a mear
Y de sus recuerdos nos queda un peluche mordisqueado
Hoy nos hemos mirado y sonreído,
Incluso compartido un café, con sus posos incluidos.
Mirado de nuevo, callado y sonreído.
Despedido y besado.
Mañana despertaremos de nuevo.
Como el pájaro, que en el nido,
busca el pico de la madre.
Sin saber si somos o sólo pensamos ser.
Incluso si con pensar, nos vale para ser.
Rastrearemos nuestros cuerpos
pasando por los lunares sin jugar en ellos
Hasta darnos cuenta que sólo nos queda un paso.
De entre tanto y tanto

Nos acostumbramos a debatirnos.
A sentirnos, juzgados y juzgar.
A pasear en círculos alternando cabezas altas y bajas
y A soportarnos en nuestro sopor.
A seguir caminando por caminar,
como si de pararnos nos absorbiera
la vorágine de un neutrón incapacitado.
Por si acaso nos decimos y afirmamos: No, ¡yo no!
Hasta que alguien nos recuerda
y dice a un tercero:
¿sabes? ese bla bla blablabla
Blando, nos condujo el latir,
hasta que fue ahorcado
por una nube de azúcar.
El mismo día en que el dentista prohibió
las chucherías
Y a escondidas,
lloraste lágrimas de centeno.
Mientras un réquiem se decide entre
acelerar o relajar el paso.
Los segundos se marcan fielmente
bajo el temporizador de un reloj de cuerda
olvidado en el desván.
Antes de nada quisiera ser pez
escurridizo y sabroso
y decidir en cada momento mi función inconexa.
Poder sobrellevar la losa de un mar agrandándose
en cada lluvia.
Ahogarme para flotar
y entristecer a los niños
sin poder ser comido.
Hasta poder ser afluente de otro Mar Mayor.
Incertidumbre
Y enfrentarme a un folio en blanco
Desmembrar el viaje en unas cuantas letras
Existir por un reglón de más,
recortado de una conversación
Aprovechar la nariz: inspirar, expirar y al fin y al cabo respirar.
Y encontrar que el camino que debía escoger,
delante, a la derecha,
sigue sin estar construido.
Perdernos en busca de una nube,
sin saber a quién llevo de la mano.
Mirar a un lado
y ver que la nube tiene forma de pato.
Enrojecer ante un niño que claudica a su pasado.
Alegrar la vista con un cuadro hiperrealista
saludarle y emitir una mueca de desagrado.
Saborear un postre,
cuyo principal alimento era el plástico;
y el decoro,
los cubiertos bien sorteados sobre el plato
Alargar la mano
y de nuevo
pasear entre soles de metano.
Flagelar al pato hasta disiparlo
Y aclarar:
“de la mano un correa vacía arrecia los pasos”
Sssssilencio

¡Anoche secuestraron a un pelícano!
No se sabe quién fueron las manos
Siquiera su edad o destino
¡Anoche robaron un mármol!
Nadie conoce su aspecto
Siquiera componentes o acabado.
¡Anoche sustrajeron un sueño!
No se sabe poseedor
Siquiera pertenencia o correspondencia.
¡Anoche callaron los cielos!
Nadie quedó sordo
Siquiera mudo o ciego
¡Anoche gritaron los cielos!
Pero no se sabe resplandor
Siquiera mensaje o respuesta
¡Anoche mataron a un peluche!
El niño lucha por su inocencia
en base a pruebas de gatos.
¡Anoche sonrojaron los borrachos!
Siquiera la verdades se asientan
en refranes populares.
UN quehacer del pasado
a pregunta del presente.
La duda emerge como continuidad
del tiempo.
¡Anoche durmieron los abuelos!
Siquiera se sorprendieron
abrieron los ojos
y se levantaron con el pie izquierdo
…

entre luces de neón
y farolas apagadas.
Liturgias entre casinos
de tercera edad
y botellones en plazas.
Los camareros callados
derrocados por la música.
Y la petaca como símbolo romántico
del gusto por el pasado.
Un secreto al oído
vociferando en la retina
El codo bailando sensualmente con la barra.
Y en la puerta dos besos se despiden
esquivados.
Una noche de estrellas, de paredes y vaho.
El despertar.
Un portazo.
Y un beso secuestrado.
El numero en una servilleta
y la servilleta bañada en carmín oxidado
Aquejados de deseo.
de un vigía cauteloso.
hasta dividir la Tierra en capas.
que nos hizo invisibles
para el mundo
entre las manos
en un silencio
compartido.
Sostener a los vigías del futuro
corromperlos con una caricia,
Y apoyarnos en dramaturgias
sin sentido literario.
25-10

¡Quedó encerrado y ya no salio más!
Ni burbujas, ni gases, siquiera suspiros.
Todo quieto y absorto sobre sí mismo.
Al final de los tiempos habrá sedimentos,
Animales decorando piedras
y piedras decorando playas.
Algún recuerdo que otro,
trozos depapel,
y una pintura, de esas de madera,
despuntada.
Muchos, Sies y Noes, contrapuestos.
Espaldas dadas a sonrisas y habladurías.
Convenciones perdidas en pelos largos y cortos
y una caja de muñecas desusada
por corrupción de menores.
- ¡Toc, Toc, Toc!
- ¿Alguien llama?, (¿te preguntas todavía?)
Quizás puedas salir / ¿No sé? / Es una opción.
La verdad, todo es comenzar, el resto viene.
Cada noche, los suspiros circulan por las ciudades
recordando soledad.
Las risas forman tapias intravenosas decarácter “Cero negativo”
y los recodos de las aceras se vuelvensobre sí mismos.
Los dibujos de la caja se perdieron porel frotar.
Y la limpieza se llevo todas las impurezas.
Ya no queda nada… más que lo más puro.
Un triciclo acelera dejando los ojos enblanco
de un bebe
y el biberón se transforma en vasos de oxigeno.
¿Sabes?
De la carrera a gatas, creció un futuro maratoniano.







